Misión
Misión
El Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en La Crosse, Wisconsin, mantiene la obra de Nuestra Señora de Guadalupe en un lugar sagrado donde los peregrinos encuentran su amor maternal y su protección, ya que ella los acerca cada vez más a su Divino Hijo, Jesucristo.
La visión que da vida al Santuario
El Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, fundado por el cardenal Raymond Leo Burke en La Crosse, Wisconsin, ofrece a los peregrinos un lugar sagrado de encuentro con Cristo a través de la devoción a su Madre, María, bajo su título de Nuestra Señora de Guadalupe. El Santuario hace hincapié en la renovación de la fe y la vida familiar. Los peregrinos ascienden por el Camino de los Peregrinos, donde pueden rezar en varios lugares de devoción, como la Capilla de las Velas Votivas, el Memorial a los No Nacidos y zonas de devoción al aire libre dedicadas a varios santos.
El corazón del Santuario es la iglesia, de diseño clásico, adornada con arte sacro, vitrales y un mosaico de Nuestra Señora, elaborado en el Vaticano, sobre el altar del santuario. A través de la Eucaristía, la confesión y la contemplación orante, los peregrinos experimentan las gracias sacramentales, la renovación espiritual y la guía y el amor maternal de María, expresados especialmente en sus palabras: «Haced lo que Él os diga» (Juan 2:5). (Juan 2:5). Afiliado a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México y a la Basílica de Santa María la Mayor en Roma, el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en La Crosse es también un lugar donde los peregrinos pueden recibir gracias especiales e indulgencias.

